Texto: Sinnamon RecordsRiley Brigs, cantante y compositor de este quinteto de Edimburgo, tocaba siendo un adolescente en una banda de tributo a Devo. Parece que el espíritu libertario de los de Ohio no ha abandonado a
Brigs que según declara creó
Aberfeldy con una clara filosofía: haz lo que te gusta.
Y así han querido titular a su segundo disco,
"Do whatever turns you on". Un segundo álbum que los confirma en la senda luminosa que abrieron con su debut esta vez, eso sí, contando con más medios y un mejor equipo que les ha permitido expandir su sonido explorando nuevas posibilidades.
Cuando se publicó su álbum de debut, "Young forever", uno de los aspectos del álbum que más dio que hablar fue el hecho de haber sido grabado con un solo micro, emulando las grabaciones clásicas de los 50. La peculiar fórmula dio una especial calidez al álbum pero, también, limitó sus posibilidades sonoras. Con nuevo productor,
Callum Malcolm (productor de The Blue Nile y, a su vez, miembro de la banda new wave The Head Boys a finales de los 70), varios micros, nuevos pedales y una guitarra en condiciones para
Riley, en la grabación de
"Do whatever turns you on" los chicos de
Aberfeldy han podido experimentar emulando, por ejemplo, el sonido disco ('Up Tight') o creando capas atmosféricas como en el brillante tema que da nombre al disco, 'Do Whatever Turns You On'.
La expansión de su sonido, sin embargo, no ha afectado a su base: ese pop folk luminoso que los emparenta con sus compatriotas
Belle and Sebastian y esas preciosas harmonías chico, chica que dan un especial brillo a todos sus temas. Contagiosas melodías pop pasadas por la herencia folk de todos ellos -no en vano
Ryley conoció a
Ian Stoddart (batería),
Ken McIntosh (bajo) y
Sarah Mc Fadyen (violín, voz) en The Royal Oak, mítica sala de folk de Edimburgo (el quinto miembro, la teclista y vocalista
Ruth Barrie, fue reclutada después de que
Riley la viera actuar en el Festival de Edimburgo)- y una producción brillante y juguetona son la base del sonido de este disco.
Música luminosa que acompañan letras cargadas de ácida ironía como en las brillantes '1970's', en la que
Riley se ríe de la gente que se viste como si estuviera en los 70 sin obviar que probablemente él también sea uno de ellos, o 'All True Trendis'.