Texto: Sinnamon RecordsDurante su primer año como banda se dedicaron a componer y a tocar en todas las ocasiones que se les ofrecieron, que no fueron pocas. Así, a lo largo de 2004 actuaron como teloneros de bandas tan prometedoras como
The Magic Numbers,
Architecture in Helsinki o
The Go! Team.
Introducidos en los circuitos pop de Londres de la mano de tan buenos padrinos no faltó mucho para que varias discográficas se interesaran en ellos. Al poco tiempo fichaban por Memphies Industries y en el verano de 2005 editaban su primer epé, "Donkey Stock". Un mini álbum con seis temas publicado tan sólo en Inglaterra y en una edición muy limitada que les sirvió como inmejorable carta de presentación ante el público y la prensa especializada.
"Schmotime" es ya un debut en toda regla. Un disco que grabaron entre giras y conciertos con la inestimable ayuda del productor
James Ford (sin duda el hombre de moda en la escena inglesa, responsable de los discos de debut de Arctic Monkeys o Test-Icicles) y con el que han dejado claro que en estos dos años como banda han consolidado un sonido propio.
Sus múltiples influencias (reconocen como fuentes de inspiración a artistas tan dispares como
Leonard Cohen, Super Furry Animals, Pavement o
Bob Dylan) y el innegable talento compositivo de
Michaelson conforman un cóctel bizarro y efectivo. Letras introspectivas que hablan de desamor y sexo desastroso en canciones luminosas con coros infantiles e instrumentación juguetona. Combinaciones agridulces aptas para todos los públicos.
Junto a
Michaelson la banda la forman:
Melinda Bronstein (suya es la angelical voz de los coros además de tocar el teclado),
Babak Ganjei (guitarra),
Laurie Earle (bajo) y
Jon Chandler (batería). Un 'line-up' que se concretó una semana antes de su primer concierto, en 2004, y que no ha cambiado desde entonces.