Hoy, los robustos muros de sonido de Amusement Parks On Fire suenan más fieros y matizados que antes.
'In Flight' es como una montaña rusa y 'To The Shade' como un plácido tobogán por el que descender sin miedo dejándose mecer por el clamor de las furibundas guitarras. Su noise de sensibilidad pop se aparca en pasajes sobrecogedores (en 'So Mote It Be' repiten el interludio con violines abismales de su primer disco), transita la senda del mejor emo-rock y vuelve a girar como una noria imparable en la estrepitosa 'Blackout'. 'Await Lightning' acaba perdida en un marasmo de guitarras lejanas y se tiene la sensación de estar invadido por todo su imaginario de crescendos volatilizados al contacto con las melodías, espirales de guitarras que desembocan en arrastrados finales y épicas descargas de metal.
Con una duración media por tema de casi siete minutos, las diez canciones de "Out of the Angeles" pasan volando, nunca mejor dicho. Entre el revival shoegazing de bandas como Spacemen 3 o My Bloody Valentine y la afinidad con el drama planeador de Smashing Pumpkins y Doves, Amusement Parks On Fire han reservado una parcela para definir y cimentar su propia filosofía del sonido.