Texto: Sinnamon Records
Este prolífico, a la par que secreto personaje, colaborador tanto de Allan Ginsberg y Philip Glass, como de Larry Levan (Dj del Paradise Garage y artífice del movimiento disco en los setenta, el cual desembocaría más tarde en la vorágine del house de Chicago), y hasta de Talking Heads, dejó tras él una inmensa colección de tesoros escondidos en tierra de nadie.
La leyenda dice que Arthur Russell dejó a su muerte en 1992 más de 1.000 cintas grabadas. Una música a caballo entre el jazz, el disco, la experimental, el pop, el folk y la clásica o tradicional (se formó con Ali Akbar Khan en música India).
¿Quién era Arthur Russell? ¿Un Sun Ra sin toda la parafernalia cósmica? ¿Un John Cage sin la pompa conceptual?... Por mucho que uno se exprima los sesos para encontrarle un equivalente, puede morir en el intento, y su música escapa a cualquier tipo de explicación o etiquetaje. Actualmente se está midiendo cada vez más su impacto sobre la música de baile, que se mueva en el terreno del house (François Kevorkian o el sello Environ -Daniel Wang, Metro Area o Kelley Polar-), del post-punk (los neoyorquinos !!!) o del techno (Underworld).