Texto: Austrohúngaro
Se conocieron en una Convención del Sector (?), hace más de cinco años, y desde entonces han dedicado parte de su tiempo y talento a Hidrogenesse: un grupo de rock arty y conceptual, a la manera de Lawrence (Felt, Denim) o de Momus. En su contexto geográfico y cultural, podríamos inscribirlos en esa tradición barcelonesa de grupos amateurs y pretenciosos.
Hidrogenesse empezó con un carácter bien definido y, aunque han ensayado varios estilos y han abordado distintos temas, siempre se han mantenido diamantinos respecto a su credo estético y ético, basado en el populismo. Su fascinación por la cultura de masas, el pop, los medios y la sociedad, les han llevado a explotar todo tipo de fórmulas, de géneros, de estilos... intentando construir un vehículo de comunicación directo e infalible. Por eso no se les puede catalogar estilísticamente: han hecho desde balada romántica hasta falso Rock and Roll, pasando por el italo-disco o la experimentación electrónica. Su método de trabajo ha sido siempre el efectismo. Tanto en las letras como en la música. Intentan que en cada canción haya el máximo número de "punchlines" posibles y los más atractivos "gags" musicales. A veces simplificando al máximo, a veces persiguiendo los registros más extremos. De algún modo quieren ofrecer en su música todo lo que no son, porque siempre se han definido a ellos mismos como "normal".
Debutaron en el recopilatorio "Lujo y Miseria" (1997) con cuatro canciones, entre las cuales estaba su famosa versión de Morrissey traducido al catalán y la maravillosa "Hidroboy", nominada a himno gay del año por diferentes publicaciones gratuitas y varios suplementos juveniles (Tentaciones, aBarna, Disco2000, etc.).
Mucho más tarde, después de varios conciertos y participar en otros recopilatorios, publicaron un single, "Así se baila el siglo XX" (2000) a causa de la excitación (ajena) provocada por el cambio de siglo. Fue elegida una de las mejores canciones de su año por la siguiente generación de revistas de tendencias (Ciclo, Neo2, etc.). Su última grabación, un EP de cinco temas titulado "Eres PC Eres Mac" (2001) incluía una balada mántrica, tres himnos excéntricos y una versión de los Magnetic Fields traducida al castellano. Fue un disco totalmente incomprendido por la crítica. A pesar de su intención populista, resultó demasiado críptico y extraño para los medios. Su esfuerzo por juntar lo lúdico y lo socialmente comprometido consiguió el efecto contrario: les tomaron por superficiales, snobs y/o pedantes.
A menudo se les ha acusado de usar elementos kitsch en sus obras. Sin embargo, según ellos: «nunca nos ha interesado lo kitsch. Siempre intentamos imprimir en los espectadores confianza en sí mismos, una base. Para nosotros, nuestras canciones giran más en torno al espectador que a cualquier otra cosa.»
Con estas ideas y esta ilusión intactas, han grabado "Gimnàstica Passiva", un disco ambicioso y sencillo a la vez, con diez canciones directas y fáciles, pero que no se quedan en la superfície de la experiencia.