Texto: SinnamonNada Surf es ya un grupo con historia. Así que lo mejor será empezar por el principio. Cuando Matthew Caus (guitarra, voz) y Daniel Lorca (bajo, voz) se conocieron en el instituto y empezaron a tocar juntos. Un poco más tarde se les unía Ira Elliot (Fuzztones) a la batería. En 1995 editaban su primer álbum, "High/Low" (Elektra), que se convirtió en un inusitado éxito gracias a uno de sus temas, 'Popular', emitido hasta la saciedad en la MTV. Lo que parecía entonces un cuento de hadas pronto se convirtió en algo más parecido a una pesadilla. Los problemas con su discográfica retrasaron la salida de su segundo álbum, "The Proximity Effect" (1998). Publicado a destiempo, cuando finalmente salió a la venta pasó injustamente desapercibido.
A pesar de continuar tocando por todo el mundo y contar con una amplia base de fans en Europa, muchos fueron los que pensaron entonces que Nada Surf no pasaría de ser una banda de un solo éxito que, como tantas otras, se vería relegada al olvido. Sin embargo, Ira, Daniel y Matthew continuaron trabajando y en 2002 acallaban a todos los agoreros con un tercer disco, "Let Go", que demostraba que aún tenían mucho que decir. Acogido con críticas superlativas, "Let Go" era un disco melancólico y cándido apto para todos los públicos que dejaba atrás la estela grunge de sus inicios.
En septiembre de 2005 salía a la venta su cuarto álbum,
"The Weight Is A Gift", que se reedita en 2006 en España coincidiendo con la gira del grupo. Producido por Chris Walla (Death Cub For Cutie), quien también toca en algunos de los cortes del disco, "The Weight Is A Gift" es el disco más amable de su carrera. Un álbum de pop puro y luminoso con melodías nítidas y juegos vocales capaces de recordar incluso a los Beach Boys. Fieles a esa tristeza con esperanza tan típica de sus letras, en el disco también cabe la épica agridulce en canciones como 'Do It Again', 'All Is A Game' o 'Imaginary Friends', o los momentos confesionales como 'Always Love'. Mil veces comparados con Weezer, herederos tanto del grunge de primeros de los 90 como del pop energético de finales de la década, Nada Surf han recorrido un largo camino hasta llegar aquí.