Texto: JabalinaPortonovo son la más reciente incorporación a
Jabalina e inician su andadura en nuestro sello con este disco de debut, un EP de cuatro canciones titulado
"No es bueno mirar al sol", igual que una de las canciones que lo integra.
Una muestra de su talento en constante crecimiento, que evidencia bien a las claras la proyección y el alcance que pueden llegar a tener en un futuro no muy lejano. Aunque por su nombre se pudiera pensar que provienen de Galicia, Portonovo son un quinteto de Madrid formado por Reyes (voz), Pablo (guitarras), Carlos (programaciones, voces y melódica), Iñaki (teclados) y Luis (bajo), que encandiló a propios y a extraños en el pasado 2002 con su preciosa maqueta titulada
"Alto, bajo, frágil...". Sin embargo, aunque en su momento nos aseguraban que su única "demo" hasta la fecha no recogía la progresión del grupo en el año transcurrido desde su grabación, el resultado de la misma, sorprendía por la efectividad a la hora de transmitir emociones, en contraste con la sencillez de los medios empleados para llevarla a cabo.
Hoy podemos decir que tenían razón y la prueba más que evidente está en el resultado final de este "No es bueno mirar al sol" que ahora os presentamos. Para empezar, un disco que, sin duda, les convertirá en una de las revelaciones del año, grabado a finales del pasado mes de junio en los estudios Abrigueiro (Lugo) de Arturo Vaquero. Un EP que recoge dos canciones incluidas en su única maqueta, más dos nuevas composiciones
"Blimea" y
"Paréntesis" que, junto a la canción que titula el disco, constituyen dos hits en potencia en los prolegómenos de su carrera. Cuatro temas que, además de por su intrínseca belleza, destacan por el natural atractivo de sus textos y por la originalidad de los ritmos programados, en los que la delicada voz de Reyes, remarcada por los coros de Carlos, encajan como anillo al dedo en unas melodías equiparables a los mejores momentos de la por fortuna inagotable escuela donostiarra, al de coetáneos como Mirafiori y Pipas o al de insignes grupos foráneos como
Club 8, Komëit,
Trembling Blue Stars o
Lali Puna. Todas ellas referencias que solo delimitan un territorio sonoro, el que Portonovo, con su personal visión del pop, se encargan de dar vida a base de canciones redondas llenas de lírica, de historias cotidianas y de paisajes soñados.