Los violines de "Le Sol" crean ambientes que van de lo inquietante o misterioso a lo verdaderamente opresivo, acentuado por el sampling vocal, los susurros y su forma de arrastrar las voces en la melodía.
"Assul" muestra a Natalia con una voz más soleada, que responde y se entrelaza con los susurros de Borja en otra canción sugerente y muy excitante, la perfecta cara B de un single que inicia una esperanzadora carrera paralela de estos dos polifacéticos creadores de Gijón.
