Texto: Sinnamon RecordsDesde la publicación de su último trabajo, "Love Kraft" (05), los chicos de
Super Furry Animals -
Gruff Rhys (voz),
Cian Ciaran (teclados),
Dafydd Leuan 'Daf' (batería),
Guto Pryce (bajo) y
Huw Bunford 'Bunf' (guitarra)- han estado especialmente activos. Proyectos individuales - entre los que se incluyen el segundo álbum en solitario de
Gruff Rhys, "Candylion" (07), su nuevo proyecto junto al rapero
Boom Bip (Neon, Neon) y un recopilatorio de la serie Trojan seleccionado por
Guto Pryce y publicado bajo el nombre de la banda-, la puesta en marcha de un proyecto orquestal junto al renombrado compositor británico
Charles Hazelwood, giras, conciertos... Y, por supuesto, la composición y la grabación de
"Hey Venus!" y la preparación del que será su noveno álbum, con el que pronto volverán a entrar en el estudio.
En estos dos intensos años también han encontrado tiempo para hacer algunos cambios. Después de seis discos en los que el artwork corría a cargo de su buen amigo y brillante diseñador
Pete Fowler, para este álbum
Super Furry Animals decidieron contactar con el reputado artista japonés
Keiichi Tanaami del que son fans desde hace varios años. Mister
Tanaami aceptó el encargo sin apenas conocer a la banda, habiendo tan sólo escuchado el disco. Para facilitarle el trabajo,
Super Furry Animals le escribieron una carta en la que le contaban algunos de los entresijos del álbum. En ella le decían que
"Hey Venus!" es una colección de doce canciones autónomas que se mueven entre diferentes estilos, del country al rock, la música orquestal o el pop psicodélico, aunque unidas por un hilo argumental. El personaje principal que emerge de estas canciones –continuaba la carta- es el de una optimista joven que decide irse a vivir a la ciudad desde un pequeño pueblo en busca del amor y la gloria. Allí atravesará infinidad de dificultades hasta que, cuando el desencanto y la amargura empiezan a hacer de ella un ser corrupto, un amor inesperado se convierta en su salvación.
En el apartado de cambios, los hay también en la producción que esta vez ha corrido a cargo de
David Newfeld (
Broken Social Scene), quien ha sido también responsable de la mezcla junto a los miembros del grupo. El resultado es un disco especialmente amable que se disfruta desde la primera escucha y que poco a poco va dejando entrever la escondida complejidad de sus temas.
Cuidados arreglos orquestales, juguetones destellos de psicodelia y doble ración de pop radiante (algunas canciones respiran el mismo aire que el de los Saint Etienne de "Tales From The Turnpike House"), tan poco pretencioso como inmensamente efectivo y curativo.
Disco 101. The Gateway Song
02. Run-Away
03. Show Your Hand
04. The Gift That Keeps Giving
05. Neo Consumer
06. Into The Night
07. Baby Ate My Eightball
08. Carbon Dating
09. Suckers
10. Battersey Odissey
11. Let The Wolves Howl At The Moon