Texto: Sinnamon RecordsExistieron como banda apenas siete años, publicaron sólo dos discos -
"Up The Bracket" (02) y
"The Libertines" (04)-, y aún así fueron, sin duda, una de las bandas más influyentes de la última década marcando a toda una generación. Ahora, tres años después de su traumática disolución, se publica
"Time For Heroes - The Best Of The Libertines", un recopilatorio que reúne lo más representativo de su legado.
Aunque hoy día
Pete Doherty sea conocido por el gran público como el novio conflictivo de la top model
Kate Moss, nadie que esté realmente involucrado en la música pone en duda su incuestionable talento. Con sensibilidad para la escritura (a los dieciséis años ganó un premio nacional de poesía que lo llevó a Rusia invitado por el British Council y recientemente ha publicado un libro en el que alterna poesías y reflexiones, "Books Of Albion"), sus letras dolorosamente autobiográficas y el rock embebido en el 'no future' del punk de sus composiciones encontraron el contrapunto perfecto en el más estable y pragmático talento de
Carl Barat, la otra mitad que hizo posible
The Libertines.
La banda se formó en 1997, cuando, tras conocerse a través de la hermana mayor de
Doherty, los dos decidieron dejar sus respectivos estudios -de literatura (
Doherty) y arte dramático (
Barat)- y formar una banda a la que llamaron
The Libertines en honor al marqués de Sade y a la que dieron forma en el apartamento que compartían en Londres y al que bautizaron como 'Rooms Of Albion'. Tras varios cambios hasta dar con la formación definitiva –
John Hassall al bajo,
Gary Powell a la batería,
Barat y
Doherty a las voces y las guitarras además de compartir la labor compositiva- a finales de 2001, coincidiendo con el revival del rock de garage que llegaba desde Nueva York de la mano de The Strokes, Rough Trade los ficha en sus filas. El resto, como se suele decir, es historia.
Encumbrados por la prensa musical -fueron el ojito derecho del
NME 
-, idolatrados por su postura (y apostura) de rebeldes románticos, deudores de The Kinks, The Clash y The Only Ones, durante tres frenéticos años
The Libertines alternaron éxitos musicales (vendieron un millón de discos) con descalabros personales motivados por las adicciones de
Doherty y los desencuentros que su abuso de las drogas produjeron con el resto de miembros de la banda (sobre todo con su íntimo amigo
Barat) y que acabaron con la precipitada disolución de la banda en 2004.
Desde entonces el mito no ha dejado de crecer. Reconocidos como principal influencia por un sinfín de nuevas bandas -desde las francesas Plastiscines a los muy ingleses The Pigeon Detectives- su ética y su estética se han convertido en todo un referente.
"Time For Heroes- The Best Of The Libertines" recoge gran parte de su legado convirtiéndose en una inmejorable carta de presentación para los neófitos y en un aguerrido resumen de una de las bandas más influyentes de lo que llevamos de milenio para los iniciados. El álbum incluye los temas más significativos de sus dos largos –'Up The Brucket', 'Tell The King', 'Time For Heores', 'Can't Stand me Now', 'What Katie Did', 'What A Waster'...- además del single 'Don't Look Back Into The Sun' con las caras B 'Mayday' y 'Death On The Stairs' (no incluidas en ninguno de sus álbumes). Un exhaustivo recorrido a través de las mejores composiciones de una banda que supo casar al viejo rock de garage con el espíritu maldito de los poetas románticos y que, como estos, llevó hasta el fin su destino trágico.
Mientras
Barat y
Doherty continúan su camino en la música al frente de sus respectivas bandas -
Dirty Pretty Things y
Babyshambles- el tiempo ha hecho de
The Libertines un mito tan ansiado e inalcanzable como su reivindicada Albión.