Texto: SinnamonFueron ellos los que hace dos años conquistaron a todos los amantes de la new wave. Hicieron vibrar de nuevo a los fans de Blondie, We've Got A Fuzzbox..., Altered Images, Ramones, Adam And The Ants... Y mucho más a los fans de los grupos de su Sheffield natal: ABC, The Human League y Pulp. En 2008,
The Long Blondes regresan con un segundo trabajo producido por
Erol Alkan que es otro artefacto pop a punto de explotar.
Después del éxito de su debut y una extensa gira, después de ser proclamados la mejor nueva banda de Reino Unido por
The Guardian y
Vogue , después de conseguir el NME Philip Hall Radar Award,
The Long Blondes se pusieron manos a la obra para preparar el difícil segundo disco. Para grabar
"Couples" (Rough Trade /
Sinnamon Records, 08), el guitarrista y principal compositor del grupo,
Dorian Cox, la bajista
Reenie Hollis, la teclista
Emma Chaplin, el batería
Screech y la espectacular front-woman
Kate Jackson, construyeron en el estudio una pared que bautizaron como el
"muro de las parejas" y en el que aparecían representados dúos-influencia que les guiarían durante el proceso de grabación: Ron y Russel de Sparks, Basil y Sybil de la serie inglesa Fawlty Towers, los provocadores artistas Gilbert y George...
Les salió así un disco dirigido a sus parejas y ex-parejas, un álbum que mantiene su reventón sonido característico, pero que aquí se afina y funciona -más pulido y maduro- mejor. Bajo la batuta del dj y productor
Erol Alkan (Klaxons, Hot Chip, Justice, Daft Punk), sus afiladas observaciones amorosas de la gente de los suburbios mantienen como antes la línea lírica de The Smiths y Pulp, pero ahora se tiñen incluso de electrónica, con guiños a Madonna,
Saint Etienne y Pet Shop Boys. En un vídeo en su webᅠ explican los retales sonoros que suenan en el disco:
"Usamos trozos de películas y diálogos de series, de gente como Ronnie Corbett y Kenny Everet, para que el álbum sonara más cohesionado, para que añadiera más atmósgfera a los temas y para proveer alguna referencia cultural extramusical, un poco como en "Enter The Wu-Tang (36 Chambers), de Wu-Tang Clan".
Los Blondes: sexys, cultos, frívolos y desesperadamente románticos, aquellos que se conocieran tras una serie de encuentro casuales en bibliotecas públicas, tiendas de ropa de segunda mano y clubes neoyorquinos, mantienen su espíritu pues. Siguen fascinados por Stock, Aitken y Waterman y por el arte moderno (recuerden su colaboración con la Tate Gallery de Londres), tanto por Burt Bacharach como por Richard Hamilton, por Pretenders al igual que por Hopper. Sus canciones siguen irradiando un devastador atractivo físico y químico, pero esta vez más que conquistar a la primera, son de las que cuajan poco a poco en tu (in)consciente. 'Too Clever By Half' es puro soul glacial, 'Here Comes The Serious Bit' pura new wave radiactiva y sucia, y 'Guilt' y 'Century' sus dos mejores canciones (obviando 'Giddy Stratospheres') desde ya. La final 'Going To Hell' despide
"Couples" por todo lo alto:
Dorian comanda un piano alborotado mientras se funde con la guitarra de
Emma en un frenético crescendo. Wicked again!