Texto: SinnamonEl próximo eslabón en la cadena del glamour suburbial de Sheffield lo ocupan
The Long Blondes. Tras las fantasías de metacrilato de The Human League, la opulenta frivolidad de ABC y el sórdido estilo de Pulp, la sensual Kate Jackson y sus secuaces atacan con
"Someone To Drive You Home" (Rough Trade /
Sinnamon Records, 06), la verdadera piedra de toque new wave de 2006.
Proclamados la mejor nueva banda de Reino Unido por
The Guardian 
y
Vogue 
,
The Long Blondes suenan sexys, cultos, frívolos y desesperadamente románticos. El guitarrista
Dorian Cox, la bajista
Reenie Hollis, la teclista
Emma Chaplin y el batería
Screech, secundan a una espectacular front-woman que responde al nombre de
Kate Jackson y que parece sacada de un cuadro en el que Hopper (su principal inspiración a la hora de ilustrar las portadas de sus lanzamientos) dibujara a la fémina que Roxy Music nunca tuvieron en sus filas. Gracias a varios singles que han revolucionado a todos los amantes del pop con clase del Reino Unido,
The Long Blondes conseguían alzarse este año con el NME Philip Hall Radar Award -antes en manos de Franz Ferdinand y
Kaiser Chiefs-, y pronto entraban en el estudio para grabar su debut junto a
Steve Mackey (miembro de Pulp y productor de la revelación de 2005, M.I.A.)
La combinación de guitarras y estrógenos de
"Someone To Drive You Home" va a hacer que tiemblen tus discos de The Roger Sisters, y los de Siouxsie, y toda tu colección de literatura pulp. Fascinados por el trío de productores de los ochenta Stock, Aitken y Waterman (Bananarama, Donna Summer, Kylie Minogue, Sigue Sigue Sputnik) e influenciados a partes iguales por los grupos de chicas de los sesenta, los Ramones y el post-punk,
The Long Blondes aglutinan referencias sin empachar. Visten a sus canciones con imposibles prendas vintage y las empolvan con el mismo maquillaje que usaba Hitchcock para las rubias. En lo musical, su sardónico estilo y las ingeniosas narrativas remiten a la efusividad de Blondie, al apabullante ritmo de The Slits e incluso a la mágica frescura que proponían bandas como Au Pairs y Altered Images. Con todo, su descarada personalidad irradia un devastador atractivo físico y químico.
¿Y las canciones?: enormes. 'Lust In The Movies' podríamos situarla entre Pretenders y el cine de Harold Pinter. 'Once And Never Again' te lo deja bien claro: a los 19 no necesitas a ningún novio que te espere una hora mientras te maquillas. En la ya referencial 'Giddy Stratospheres' (una canción perfecta a la que pocas superarán este año) se entrevé su devoción por
Jarvis Cocker incluso en la trama de la historia que cuenta: ¿un guiño al 'O.U.' que este escribiera para "Intro"?. La rimbombante 'Separated By Motorways', grabada por
Paul Epworth (Futureheads,
Bloc Party) desata la rabia juvenil que esconden los surcos del disco, y poco después nos confiesan que se derriten escuchando a Scott Walker en el autobús... Wicked!
Disco 101. Lust In The Movies
02. Once And Never Again
03. Only Lovers Left Alive
04. Giddy Stratospheres
05. In The Company Of Women
06. Heaven Help The New Girl
07. Separated By Motorways
08. You Could Have Both
09. Swallow Tattoo
10. Weekend Without Makeup
11. Madame Ray
12. A Knife For The Girls