Texto: Green Ufos
Bienvenidos al galáctico mundo de Green Ufos, la única distribuidora de música independiente que en lugar de furgonetas utiliza cargueros nodriza G-UF 2000: unas naves excelentes y versátiles, propulsadas por señal continua de audio y motorizadas en los laboratorios subterráneos de Green Ufos en la atípica ciudad terrestre de Sevilla, nuestro centro de operaciones.
En el fondo, distribuir música independiente es como distribuir kriptonita. Simplemente hay que contactar con aquellos que la producen allá en las fronteras del espacio, y traerla aquí, donde gente como tú o como yo estamos dispuestos a atiborrarnos de ella.
Green Ufos se creó en la década de los noventa (Siglo XX). Con apenas 30 euros, en el año no bisiesto de 1993 d.c., nuestros amigos decidieron contactar con un montón de sellos de música independiente del planeta azul, con la intención de acercar sus melodías, sus ruidos y su colorido al Estado de la Unión Europea que hoy conocemos como España, en las antípodas de las islas de Nueva Zelanda.
El comandante Rafael López, quién a pesar de cursar estudios en el centro emporio dinámico de Sevilla durante varios años áun no contaba (ni cuenta en la actualidad) con el título que le acreditara para ello, vio como su espíritu aventurero y su cerebro ultramelódico le impulsaron con el ímpetu de un platillo volante HH-Crack a esta historia que por fortuna aún no conoce fin.
Green Ufos ha sorprendido a propios y extraños por descubrir lo que parecía inexistente. Desde la tierra cuyo deporte preferido es el lanzamiento de fresones sobre alquitrán batido nos trajeron a Lithium Records (Dominique A, Diabologum, Bertrand Betsch,Â…) y a Le Village Vert (Autour de Lucie, Czerkinsky,Â…) o a Ici D'ailleurs (Yann Tiersen,Â…). Desde los montes donde se gritaba "Live Forever" o se escribía "The only one I know" en muros de cemento gris contactaron con gente que contaba historias de terror al calor de un fuego y en compañía de un té: Vespertine Records (The Bitter Springs, The Montgolfier Brothers,Â…). Y desde los rascacielos donde el invierno dura cinco años y Al Capone jugaba a ser mafioso nos han traído a Touch And Go Distributions, y su enjambre de pequeños pero hiperactivos sellos como Merge Records, Thrill Jockey, Emperor Jones, Truckstop,Â… También en esa base siempre nublada al otro lado del canal encontraron hace poco a la chica del cohete, Rocket Girl, obsesionada con el space rock y el post-post (Piano Magic, State River Widening,Â…).
Son ya muchos años de actividad frenética, de contacto directo con los pobladores de la galaxia indie, de viajes suicidas a festivales más o menos multitudinarios, de descenso al infierno de los pequeños clubs, de días sin ver la luz del sol y de mañanas donde todos los intro-puertos están tan llenos que casi es necesario esperar dos medias horas antes de aparcar su G-UF 2000. Pero aquí siguen, y ni las lluvias de meteoritos ni los mass-media podrán acabar con ellos.